
Fátima Díez
1969 a 1975
”«La gente de fuera no lo creía. Lo que no sabían era lo que había dentro»
DESDE QUE CUMPLE UN AÑO Y HASTA LOS TRECE, LA VIDA DE FÁTIMA TRANSCURRE DE CENTRO EN CENTRO. Gallarta, Palencia, Valladolid, en total cinco “colegios” (palabra oficial) que marcaron su infancia a base de adoctrinamiento, castigos físicos y psicológicos, humillaciones… “Yo me paseaba por las noches, pisaba descalza ese suelo frío, la habitación en silencio, y eso me hacía sentir bien”.
Nos cuenta alguna de sus fugas. Habla de las pequeñas y silenciosas resistencias que ella y otras niñas iban desarrollando y de su relación con la sexualidad (más bien su inexistencia) durante los años en los “colegios”.
Recuerda una visita de Carmen Polo, también recuerda ver las imágenes del NODO muchos años después y pensar "todo lo que esconde eso". Asegura que aunque convive con el estigma lo ha superado. "Creo que mi baza fue entrar de pequeña y a los trece ya estar fuera". También le ayudó no creerse nunca nada y ver que “aquello no era normal”.
Fátima hace constantes referencias al presente y al orquestado auge de la ultraderecha en medio mundo. Sutilmente llama la atención sobre la tendencia de los adolescentes a reproducir comportamientos de dominación y control al tiempo que no son capaces de concebir lo que ella cuenta sobre los años de dictadura. "A una parte de la juventud de ahora se les escapa lo que fue aquello y dicen viva Franco como si aquello hubiese sido una juerga".

