
Churra de Arana
1984 a 1985
”«Podías salir del centro si tenías un trabajo, pero eso no ocurría porque ya se encargan las instituciones de que si eres pobre, sigas siendo pobre.»
1984. EL PARTIDO SOCIALISTA LLEVA DOS AÑOS GOBERNANDO EL ESTADO ESPAÑOL. Churra era una joven que disfrutaba, “de una vida luminosa, en un Madrid en plena eclosión cultural”. Tiene veinte años y queda embarazada, fruto de una relación consentida fuera del matrimonio. Cuando decide tenerlo sola, "el padre de mi hija no me acompañó en la decisión", empiezan los problemas. La familia considera que lo mejor es que vaya a una maternidad. Es trasladada a una casa con jardín en la calle Teseo de Madrid. Estamos en un momento en que el Patronato de Protección a la Mujer vive sus últimos estertores, al menos en lo que a su nombre se refiere, a punto de ser sustituido por el Instituto de Promoción a la Mujer. Allí, en la maternidad de la calle Teseo, regentada por las Esclavas de la Virgen Dolorosa, la comida era escasa y de bajo aporte calórico, al punto de que Churra pierde mucho peso y peligra su salud y la de su hija. Evitó parir en la Clínica Montesa (en el punto de mira desde 2012 por los casos de bebés robados) porque no le dio buena espina. En el hospital Gregorio Marañón, donde fue a dar a luz, intentaron “sutilmente retirarme a la niña, pero yo me di cuenta… Yo era una persona sin derechos y sin el apoyo familiar”. Afortunadamente el año 1984 es la primera vez en que “las madres solas” podían tener un libro de familia propio. Y más afortunadamente todavía, en aquella época Churra eligió a sus compañeros sexuales en todo momento. “Eran tiempos muy libres en ese sentido. No sé si ahora es tan así. Tengo una nieta que va a cumplir 18 años y no quiere hablar de sexo”. Hablamos sobre la Iglesia católica, el daño que hace y "el poder que tiene en este país". Su testimonio contribuye al cuestionamiento del relato de la transición modélica.
Churra, como muchas de sus compañeras, está siguiendo el proceso establecido por el ministerio de memoria democrática para obtener la certificación de víctima del franquismo. Mientras tanto ha escrito a las Esclavas de la Virgen Dolorosa para solicitarles su expediente. ¿Tendrá más suerte que quienes estuvieron bajo el mando de las Cruzadas Evangélicas? Estas, hasta donde sabemos, tienen por costumbre no responder. Cri… cri…

