Mariaje López

1966 a 1970
”«Yo sé de dónde vienes. Y tú sabes de dónde vengo. Eso es lo que nos une a las que hemos pasado por estos centros.»
SU MADRE NO IMAGINABA LO QUE MARIAJE TENDRÍA QUE PASAR EN EL PALACIO DE EUGENIA DE MONTIJO, regentado por las Oblatas del Santísimo Redentor.
Mariaje tuvo una infancia feliz en el barrio de Carabanchel hasta que muere su padre. Su madre debe ponerse a trabajar de modo que su abuela se instala en su casa para cuidar de ella y de su hermano. Y comienzan los malos tratos. Su madre, asustada, decide internarla en un lugar que le han recomendado: allí le darán una educación y un plato de comida.
En los cuatro años que vivió Mariaje entre aquellos muros, le dio tiempo a desatascar váteres sin guantes, como castigo, a fregar pasillos, a trabajar en los talleres, a aprender a vestirse y desvestirse sin que se le vea ni un centímetro de piel. Mariaje es una de las supervivientes que escriben y un día se puso a escribir su experiencia de encierro en clave novela. Por caridad es el resultado: “Yo miraba el inodoro hasta el borde de líquidos y heces de todos los calibres. En esas tazas conocí todos los matices del ocre, aunque no me hubiera importado padecer de acromatopsia. En verdad hubiera elegido una paliza antes de hacer aquello. (…) Si decías alguna palabra impura te mandaban hacer cruces con la lengua en el suelo (…) Tenías que arrodillarte al principio del aula, junto a la tarima, e ir lamiendo el suelo hacia atrás, dejando un rastro de saliva hasta lindar los servicios. Si eran más de cien cruces dabas media vuelta y seguías en la dirección opuesta”.
*El montaje de la entrevista se organiza por bloques de contenido. Omito las preguntas excepto si es necesario para entender de qué estamos hablando. Disponible en audio y audiovisual.
