Patricia Morini

«Nuestra lengua materna ha sido el silencio. Romper eso es muy complicado.»

PATRICIA NACE EN PEÑAGRANDE EN 1972. EL RESTO NOS LO CUENTA ELLA. «El 80% de quienes nacimos en Peñagrande nos enteramos cuando teníamos veinte años».

Quería convertirse en investigadora de su propia historia así que comienza a buscar por Internet. “Me he encontrado con muchísimas historias menos con la mía”. Eran los inicios de Internet y había poca información, pero era mucho más accesible. Patricia crea primero la web Madres olvidadas, hoy desaparecida y después un perfil de facebook y otro en instagram. Le pido que lo explique ella misma, como mejor considere:

«La web Madres Olvidadas nació en 2011 con el objetivo de encontrar a las mujeres que habían pasado por la maternidad de Peñagrande y a todas las personas nacidas allí. Enseguida comenzaron a llegar numerosos e-mails demostrando que se había creado respuesta a una necesidad. Un año más tarde se creó la página de Facebook como una forma más cercana y accesible de conectar. En ese momento se estaba produciendo un importante cambio con las redes sociales, que se convirtieron en la mejor herramienta para facilitar el encuentro y el apoyo mutuo.

Todo comenzó como una búsqueda personal. A los 19 años descubrí que se me había ocultado la verdad sobre mi nacimiento y sentí la necesidad de investigar mi historia y comprender el motivo del rechazo de mi madre hacia el vínculo materno. Aunque nunca llegué a encontrar todas las respuestas, sí pude entender y respetar su dolor. A veces, eso es suficiente para encontrar la tranquilidad.
Hoy continúo manteniendo vivas las redes para que cualquier persona que lo necesite encuentre un espacio cercano, donde pueda acceder a información, sentirse escuchada y, sobre todo, recibir aceptación, comprensión y respeto».

Patricia se muestra humilde y no parece querer ningún protagonismo. A la pregunta sobre a cuánta gente ha ayudado en estos quince años, dice que se han puesto en contacto «unas trescientas personas a través de Facebook, muchas veces me hablan durante unos días para contarme su historia o hacerme alguna consulta y después no siguen. Ayudadas de manera efectiva, con problemas reales que se han podido resolver, unas diez: madres buscando a sus hijas y viceversa; o intentar localizar a alguna compañera en concreto; por alguna deuda moral y querer darle las gracias, entre otros motivos».

Más allá de los números, Patricia contribuye a encontrar respuestas a tanto silencio. “Que el pasado explica el presente es una frase hecha, pero es que es así.”