Paca «La brava» Blanco
«¿ESTÁS BUSCANDO POR DÓNDE ESCAPARTE, VERDAD? Pues no te molestes, yo misma te abro la puerta. Ahora, si te vas de aquí, que sepas que ya no te quiere ninguna institución y pasas a depender de la ley de vagos y maleantes».
Ante estas palabras de una monja, Paca no lo dudó: pájaro en mano siempre vale más. La maternidad de la Almudena, conocida como Peñagrande en Madrid, era el cuarto centro por el que pasaba. Paca salió de ahí, esta vez por la puerta y con su maleta en la mano, embarazada de ocho meses. Lo que vio y vivió en Peñagrande hizo que no dudara en irse antes de dar a luz a su primera hija. Para llegar a este punto de su historia, Paca se escapó de cada uno de los centros en los que la encerraron, en uno de ellos llegó a organizar una fuga colectiva “en estampida. Nos echaron a los perros y a alguna la pillaron. Yo logré escapar y me fui al sur. En Torremolinos había trabajo, yo bailaba muy bien así que me contrataron en una discoteca. Bailaba encima de un dado”.
*El montaje de la entrevista se organiza por bloques de contenido. Omito las preguntas excepto si es necesario para entender de qué estamos hablando. Disponible en audio y audiovisual.

